Shoumin es un joven criador de peces que logró prosperar tras años de esfuerzo. Sin embargo, el alcalde del pueblo, junto con su cuñado, intenta pasarse de listo e imponerle un aumento abusivo en la renta del estanque: de 28 mil a 60 mil al año, amenazándolo con quitarle todo si no acepta.
En lugar de ponerse a pelear, Shoumin actúa de forma inteligente: hace como que acepta y pide tres días de plazo. De inmediato, consigue rentar un pozo abandonado por solo 5 mil al año firmando un contrato blindado. Esa misma noche, organiza a su equipo, lleva bombas de agua de gran potencia y una flota de camiones. En cuestión de horas, vacía completamente el estanque, se lleva hasta el último pez y desarma todas sus instalaciones. Al amanecer, cuando el alcalde regresa confiado a cobrar, solo encuentra un terreno completamente seco, barro y desolación. ¡Una lección magistral de jugada limpia y astucia!