Arriesgar la vida en medio del mar embravecido para salvar a tu padre enfermo y que al volver todos se burlen de ti… parece una pesadilla. Pero cuando Song Yang tocó tierra firme sosteniendo algo que nadie había visto en décadas, la suerte de todos en ese pueblo cambió para siempre. La venganza más dulce no se cobra con golpes, sino con billetes sobre la mesa.